viernes, 24 de diciembre de 2010

Navidad en St. Thomas


Ya estamos en una marina, cerquita del aeropuerto, para poder esperar a Sophia que llega hoy de tarde. Pasamos dos días anclados en la bahía de Charlotte Amalie, con mucho viento y preocupados con que el ancla aguantara pero no tuvimos problemas. El único drama fue que me caí al agua cuando me iba a subir al dinghy, con el teléfono en el bolsillo y lo ahogué. Juan me ayudó a meterme en el dinghy, con muy poca elegancia, pero subí. Por suerte no precisé llorar la muerte del teléfono porque Sophia me trae otro, sino estaría desconsolada porque con el blackberry tengo e-mail en cualquier lugar aunque no tenga wi-fi.
Para esta noche voy a cocinar una paella modestita y mañana nos vamos a pasear. El 30 de noche volvemos a esta marina pues Sophia se vuelve el 31 temprano y nos va a dejar muy tristes pero felices de haberla tenido por unos días.

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